"Con la excusa del antisemitismo se criminaliza el repudio hacia Israel"

Transcribimos a continuación la entrevista publicada en
LA MAÑANA de NEUQUEN el día 8 de Febrero de 2009.









"Con la excusa del antisemitismo se criminaliza el repudio hacia Israel"

Lo afirmó Laura Ginsberg, quien encabezó la denuncia de complicidad del Estado argentino en el encubrimiento del atentado a la AMIA.

Por Pablo Montanaro


Neuquén > > “Los ojos de la humanidad miran y acompañan a las víctimas masacradas en Gaza y repudian las políticas terroristas del Estado de Israel en esa región”, afirmó Laura Ginsberg, integrante de la Agrupación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA (Apemia), acerca del extenso y complejo conflicto entre árabes e israelíes que recrudeció nuevamente causando la muerte de centenares de muertos y miles de heridos.
La Mañana de Neuquén conversó ella, quien perdió a su marido durante el atentado a la mutual judía, y cobró relevancia cuando pronunció aquel emotivo y justiciero discurso bajo la frase “Yo acuso”, en el que denunció las supuestas complicidades del gobierno de Carlos Menem, la DAIA y la Justicia argentina por la falta y la demora en investigar y esclarecer el atentado, ocurrido el 18 de julio de 1994.


¿Cuál es su reflexión acerca del conflicto en Gaza?
Ni bien empezó este conflicto desde la agrupación Apemia nos pronunciamos repudiando la masacre en Gaza, repudiando el silencio de Naciones Unidas que no tomó ninguna medida efectiva durante los días posteriores al bombardeo, y denunciando al gobierno argentino que tampoco tuvo una medida concreta de solidaridad con las víctimas del pueblo palestino. Las Naciones Unidas en conjunto, y en particular el papel del Estado argentino, ha sido deplorable.


¿Por qué?
Después de observar cómo se fueron desarrollando los hechos nos enteramos de que el silencio del gobierno argentino no era para nada inocente. La masacre sirvió para que el Estado argentino reforzara los vínculos políticos y económicos que venía construyendo con el Estado de Israel desde hace tiempo. Así promulgaron la Ley 26.437 el 13 de enero pasado en el más absoluto silencio. Ésta es una ley donde se establece que nuestro país dará apoyo financiero para proyectos de desarrollo industrial y/o tecnológico entre ambos estados. Entre las condiciones que aparecen en la ley se incluye que los resultados que devengan de este tipo de proyectos de cooperación tienen que ser confidenciales. Sabemos que los fuertes del desarrollo tecnológico industrial en Israel tienen relación con la industria de la guerra y la seguridad. La conclusión cae por sí sola. Vamos a financiar el desarrollo del complejo industrial-militar israelí, en el nombre de la cooperación entre la actividad científica y la iniciativa privada.


¿Cuáles son los antecedentes de esta ley?
El acuerdo que dio base a esta ley se firmó en Israel en noviembre de 2006, y poco tiene que ver con antecedentes científicos. Se firmó poco después que el gobierno nacional se sumara a los reclamos del primer ministro israelí, Ehud Olmert, y de la canciller Tzipi Livni para inculpar a Irán. El gobierno nacional, entonces, avaló los pedidos de captura para los funcionarios iraníes acusados de ser responsables del atentado a la AMIA. Al momento de firmar este acuerdo, Livni expresó que “por fin se hizo justicia en la Argentina”, concretando así las bases para esta cooperación llamada “científica”.


Cuando menciona la palabra encubrimiento, de inmediato uno lo relaciona con el tema de la causa AMIA.
Por supuesto… Hasta los jueces reconocieron el papel de encubridor que jugó el Estado nacional. Por otra parte, existe una sociedad política de encubrimiento que el Estado argentino ha tejido con el de Israel durante casi quince años y que se sigue consolidando y reforzando, en momentos en que Israel desata una agresión terrible contra el pueblo de Gaza. El gobierno nacional no condenó el ataque de sus socios. Después de veintidós días de bombardeo y tras negar la existencia de una ola antisemita en nuestro país, Kirchner, la DAIA y las embajadas de Israel y los Estados Unidos llegaron a un acuerdo, no para condenar la masacre sino para perseguir a los que protestan contra ella, en nombre de un supuesto brote de antisemitismo.

Es un hecho grave que ha originado múltiples reflexiones y posiciones.
Es muy grave en el siguiente sentido. En la Argentina no ha habido manifestaciones antisemitas, ni agresiones a instituciones judías, ni a individuos por su origen judío, como sí los hubo antes y durante la dictadura y con las bombas en la Embajada de Israel y en la AMIA.Por supuesto que la brutal agresión del gobierno encabezado por el primer ministro israelí Ehud Olmert en Gaza ha despertado manifestaciones de repudio en la Argentina como en muchos países del mundo. En estas condiciones, el gobierno pretende utilizar la excusa del “antisemitismo” para judicializar y criminalizar la protesta social que repudia a la política del Estado de Israel en Gaza. En este punto debemos ser claros porque hay un reclamo por parte de la dirección de la DAIA, y de las embajadas de Estados Unidos y de Israel, que el gobierno de la presidenta Cristina Kirchner concedió, para judicializar la protesta contra esta política y decir que cualquier manifestación en donde se repudie este accionar es un acto antisemita. Nosotros defendemos la libertad de expresión.

También ha habido discusiones en cuanto al tema de la posición de los israelíes frente al conflicto. Algunos sondeos señalan que el 90 por ciento de la población civil está de acuerdo con lo hecho por el Estado de Israel.
Ha habido manifestaciones en la ciudad de Tel Aviv en las que ciudadanos israelíes tanto de origen judío como árabe se manifestaron en contra de las políticas de Olmert. Ha habido individuos que se conocen como los objetores de conciencia, soldados convocados que forman parte del Ejército israelí, que se han negado a cruzar la frontera para ir a territorios palestinos a matar gente en Gaza y que han padecido las consecuencias que eso implica en su país. Existe una porción de población que habita en Israel que no está de acuerdo. Por cierto que es una porción minoritaria la que ha repudiado estas políticas y que no alcanzan para cambiar el rumbo. Pero es un segmento importante. Esos ciudadanos israelíes saben que las consecuencias de estas políticas van a caer sobre sus propias espaldas.

El historiador uruguayo Gerardo Liebner, que vive en Tel Aviv, señaló que repudiar la política del actual gobierno israelí no es ser antisemita, sino que es algo legítimo y una forma de apoyar de verdad al futuro democrático de la sociedad.
Precisamente... Esto también es parte de una confusión muy generalizada. Pareciera ser que no se puede opinar sobre cuáles son las políticas de Israel en Medio Oriente mientras sí se puede opinar sobre las políticas de Estados Unidos en el mundo, sobre las políticas del gobierno argentino o de las que se implementan en otros países del mundo. Pero existe un silencio deliberado y una prohibición deliberada que surge sistemáticamente de la dirección de la DAIA, de la embajada de Israel e incluso del propio embajador argentino en los Estados Unidos, Héctor Timerman, quien mandó a bajar los decibeles de este debate. Es de una gravedad tal que las consecuencias van a ser padecidas por generaciones. Más que nunca debemos explicar que lo que ha ocurrido en la Argentina respecto de judicializar y de limitar las expresiones contra las políticas del Estado de Israel fue una instrucción que la canciller israelí Livni mandó a decir a todas las naciones del mundo. Es necesario manifestarse en este sentido, tratar de aclarar y explicar que no estamos viviendo un “tsunami antisemita” como dijo hace unos días el escritor Marcos Aguinis.

¿Resulta exagerado hablar de un nuevo holocausto?
Las políticas que el gobierno de Olmert y Livni llevan adelante en la Franja de Gaza son políticas de terrorismo de Estado. Nosotros nos solidarizamos con las víctimas del terrorismo de Estado en la Argentina, en Israel y en cualquier parte del mundo. Con la bomba en la mutual judía hemos sido víctimas del terrorismo de Estado argentino que sabía que la bomba se venía y que puso todas sus fuerzas de seguridad y de inteligencia al servicio de la comisión del atentado y después colocó a los tres poderes del Estado al servicio del encubrimiento. En cuanto a si resulta exagerado hablar… es parte de una discusión. Le recuerdo que fue un funcionario del gobierno de Israel el que prometió hace meses una nueva Shoá (holocausto).

"Ocultan las pruebas de la responsabilidad del Estado"

Este es el texto completo de la entrevista realizada a Laura Ginsberg por el diario Perfil publicada -editada- en su versión impresa, el día 25 de mayo de 2008, con motivo de la denuncia por "encubrimiento" que el fiscal Nisman realizó contra el ex presidente Menem.

¿Cómo recibiste la medida tomada por el fiscal Nisman?

Nos pareció efectismo publicitario. En el pasado, ocurrió algo análogo cuando afirmó que tenía pruebas de que el libanés Berro había sido el conductor suicida, o cuando presentó “refritado” un viejo informe de inteligencia confeccionado por la SIDE de Duhalde, la CIA y el Mossad como si fuera un documento probatorio de la responsabilidad iraní en el ataque a la AMIA. No probaba nada y se presentó en un acto del ex presidente Kirchner en casa de gobierno.
Entonces, ninguna de esas intervenciones mediáticas del fiscal se tradujeron en nada que resultara un “avance” o un aporte concreto para el esclarecimiento y el juicio y castigo a los culpables del atentado y de su encubrimiento. Lamentablemente, no podía ser de otra manera. El Estado elige a este fiscal para que parezca un cambio de política respecto de la era Menem-Galeano, cuando en realidad es el hombre de relevo que establece una continuidad con las políticas y los métodos que aprendió de sus maestros.


¿Porqué cree que esta pueda ser una maniobra del gobierno?

Porque se aproxima un nuevo aniversario del atentado y, como en el pasado, habría que “mostrar algún avance”... Y, aún peor: sacaron del freezer la pista siria de la que se habla hace 14 años, cuando aún no terminan de convencer ni aportan pruebas sobre la veracidad de la pista iraní, ni aquí ni en el exterior.
El Estado argentino ve fracasar su empeño en responsabilizar a Irán por el ataque a la AMIA, porque este argumento sólo tenía por objeto que Argentina se subiese al carro de la lucha contra el terrorismo internacional y de la guerra en Medio Oriente. Así fue reconocido tanto por el Departamento de Estado en su último informe, como por Israel: utilizaron la causa AMIA al servicio de esta política. Hoy, cuando muchos países del planeta, incluido los Estados Unidos, están negociando con Irán su papel en las relaciones políticas y de negocios, el crimen de la AMIA ya no es una herramienta de utilidad. Nisman y los Kirchner se quedaron pedaleando en el aire.

¿Qué opinión tiene del fiscal Nisman y de Lijo… Hay pruebas sólidas para pedir las detenciones?

En una causa que lleva 8 años de investigación o más, el juez Lijo afirmó no tener pruebas del encubrimiento ni contra Corach ni contra Menem. Fue en octubre de 2007. ¿Qué pasó de novedoso desde entonces? Lo que Nisman dice tener hoy… ya lo tenía en el 2004 cuando terminó el juicio oral!! No se trata de la solidez de pruebas jurídicas que ocultaron deliberadamente durante 14 años, sino de abrir los archivos secretos donde se ocultan las pruebas de las responsabilidades encubridoras y criminales del conjunto del aparato del Estado.

¿Cuán responsable es Carlos Menem en la voladura de la AMIA? ¿Está bien que sea detenido?

Bajo su gobierno se perpetró el atentado a la Embajada, la masacre impune de la AMIA y la voladura de la Fábrica Militar de Río Tercero. Nosotros sostenemos que son crímenes de terrorismo de Estado en democracia. ¿Puede alguien suponer que el Poder Ejecutivo no tuvo alguna responsabilidad en, al menos, el encubrimiento? ¿Y los gobiernos que lo continuaron? ¿Y las potencias internacionales? Después de estos tres atentados, Argentina fue “coronada” con el premio mayor: su ingreso a la OTAN. Por supuesto que corresponde su detención, así como la de tantos otros…El problema es que el encubrimiento del Estado argentino se sostiene en el apoyo de los mismos socios internacionales que lo premiaron, mientras prometen “profundizar la investigación”. Por eso siguen todos en libertad.

¿Qué participación tuvo Cristina Kirchner en la comisión investigadora de la causa AMIA? ¿Porqué se negó en pedir el juicio político en aquel entonces, a Galeano?

Cristina Kirchner se negó porque la Comisión Bicameral tenía por objeto preservar las políticas del Ejecutivo y, por tanto, defender lo actuado por Menem, Galeano y sus fiscales. Fue el ala progre del encubrimiento.

¿Porqué los archivos secretos no fueron abiertos a pesar del decreto que firmó Néstor Kirchner?

Las promesas y los decretos de apertura de los archivos no se cumplieron. En ellos debe constar la responsabilidad que le cupo al Estado argentino en la comisión del atentado y su posterior encubrimiento, así como también el papel que jugaron otros Estados cómplices.

“Una maniobra”

Reproducimos la entrevista a Laura Ginsberg publicada en el diario Página 12 el Viernes 23 de mayo de 2008.


Por Adriana Meyer

“En octubre de 2007, Lijo dijo que no tenía elementos para procesar ni a Menem ni a Corach, según publicó Página/12. ¿Qué pasó entre octubre de 2007 y mayo de 2008 para que de pronto aparecieran elementos? Es asombroso y si no es una maniobra se le parece demasiado.”


–¿Por qué es una maniobra?


–Lijo tiene esta causa hace muchos años, hace más de tres que terminó el juicio oral y había claridad sobre los responsables del encubrimiento. Después vino el decreto de Kirchner de 2005 sobre la responsabilidad de encubridor agravado del Estado argentino. Por lo tanto pareciera ser una maniobra más, sobre todo viniendo de Nisman, que acaba de fracasar en endilgarle la responsabilidad criminal a Irán, un tema que está totalmente diluido por la situación internacional misma. Van detrás de los encubridores, pero faltan los criminales. Es un secreto a voces que hubo encubrimiento del gobierno de Menem y sus secuaces. Pero no son sólo éstos, hay un encubrimiento que lleva 14 años construido por todos los estamentos del Estado. La actual Presidenta integraba la comisión de seguimiento de las investigaciones de los atentados y se preguntaba por qué no se le hacía juicio político a Galeano, pero nunca lo impulsó.

–¿No cree que en este juicio habrá funcionarios en el banquillo?

–Creemos que a través de la vía jurídica va a haber una nueva frustración. El Estado tiene las pruebas y las oculta. Esta situación reactiva nuestro pedido de que se abran los archivos secretos, Menem, Corach, Galeano y los fiscales son una parte. Esto no esclarece el caso.

Hay que abrir los archivos secretos, es el propio Estado el que está involucrado no sólo en el encubrimiento, por el cual no fue condenado, sino también en la criminalidad.

apemia2002@yahoo.com.ar

El pedido de detención de Menem es una “maniobra del Gobierno”

Publicado en Perfil.com 22/05/2008
Laura Ginsberg, la titular de APEMIA -agrupación que reclama el esclarecimiento del atentado- habló con Perfil.com sobre la investigación y la falta de acción del Estado.
En la Agrupación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA (APEMIA), se recibió la noticia del pedido de desafuero y detención del ex presidente Carlos Menem con recelo. Es que si bien la investigación de la conexión local es una causa pendiente y prioritaria para los familiares y amigos de las víctimas desde que ocurrió el atentado, para Laura Ginsberg, titular de la agrupación, esta vez se trata de una “maniobra del Gobierno”.
Según Ginsberg, el Estado argentino “acaba de fracasar en endilgarle la responsabilidad a Irán en el atentado. Hoy Irán ya no es mas el eje del mal porque todos los estados están negociando con ellos, incluso Estados Unidos”. Por eso, y a pocos meses de un nuevo aniversario del atentado, para APEMIA la decisión del fiscal Alberto Nisman es más una movida mediática que una intención real de avanzar en la causa.
“El tema del encubrimiento es un secreto a voces. Toda la sociedad ya sabe que hubo encubrimiento, y hasta el mismo Estado reconoció por decreto que fue responsable”, agregó Ginsberg.
Además de apuntar al ex presidente como partícipe necesario del atentado, la titular de APEMIA hizo hincapié, en diálogo con Perfil.com, en la responsabilidad de todos los poderes del Estado.
“Hay una responsabilidad de todo el aparato del Estado desde la bomba a la actualidad. Todos los poderes del Estado han actuado, incluso el poder legislativo”, explicó, y recordó la participación de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en una comisión que se formó para seguir el caso cuando era parte del senado. “En ese entonces se negó a pedirle juicio político al ex magistrado Juan José Galeano”.
Si se va a juzgar hace falta que muestren los elementos probatorios”, analizó Ginsberg, y volvió a pedir la apertura de los archivos secretos que, según APEMIA, “El mismo Nisman oculta y el Gobierno no abre”, a pesar de las innumerables promesas y el decreto firmado por el ex presidente Néstor Kirchner para que así suceda.
“Después de tantos fracasos, todos estos anuncios tienen más que ver con una maniobra política que con una verdadera intención de esclarecimiento”, se lamentó la titular de APEMIA.

NUESTRAS OPINIONES EN LOS MEDIOS

Aquí publicamos las entrevistas realizadas a Laura Ginsberg en distintos medios de comunicación, a raíz del discrurso del Presidente Kirchner en Naciones Unidas.

REVISTA PERFIL (Fuente: DyN - 26/09/2007)
Politica
TAMBIÉN APUNTAN HACIA LA DIRECCIÓN JUDÍA Y LA JUSTICIA NACIONAL
Los familiares de la AMIA critican discurso de Kirchner

Lo aseguró Laura Ginsberg, de APEMIA, un grupo disidente de los familiares. Según explicó, la solución pasa por " abrir los archivos secretos", pero no lo hacen porque " ocultan las responsabilidades del Estado"

26.09.2007

Laura Ginsberg, dirigente de la Agrupación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA (APEMIA), criticó hoy el discurso del presidente Néstor Kirchner ante la ONU, al afirmar que busca "tapar la responsabilidad del Estado argentino en la comisión de este crimen". Ginsberg, quien cobró notoriedad en un recordado discurso en los primeros aniversarios del atentado, cuando acusó al ex presidente Carlos Menem y su ministro Carlos Corach, sostuvo que " no estamos para nada satisfechos con el discurso del presidente Kirchner en Naciones Unidas". Al hablar por radio América, la dirigente de APEMIA, grupo disidente de los familiares de las víctimas del atentado a la mutual judía, dijo que Kirchner intentó "llevar el reclamo al orden de lo jurídico a nivel internacional, cuando ya sabemos a nivel nacional, la vía jurídica que se transitó en estos 13 años ha sido un fracaso absoluto". "La propuesta de Kirchner es reducir la importancia y relevancia política de este crimen a una expresión jurídica", advirtió Ginsberg, quien recordó que se pide colaboración internacional "con la más que corrupta Justicia argentina, que ni siquiera puede poner preso al ex juez (Juan José) Galeano". En otro orden, lamentó "este beneplácito y esta casi diría satisfacción que manifiesta la dirección judía y un grupo de familiares, producto de una serie de acuerdos con el gobierno de Kirchner". La dirigente dijo no saber si Irán "tuvo que ver o no" con el atentado, y en ese sentido advirtió que "hasta que el Gobierno no abra los archivos secretos que tiene cerrados", no podrá salir a la luz este dilema. "El presidente Kirchner ha cumplido sus acuerdos con todas las partes, con la dirección judía local, con la dirección judía internacional y con las demandas del Departamento de Estado norteamericano", aseguró. Advirtió que " está claro que lo que está haciendo Kirchner es poner la causa AMIA al servicio de la causa internacional de la guerra y la intervención (militar en Medio Oriente), y nada tiene que ver con la justicia". Para Ginsberg, quien perdió a su marido en el ataque de 1994, la solución pasa por " abrir los archivos secretos y crear una comisión independiente del Estado" que investigue el caso. Pero advirtió que el Presidente se niega a abrir los archivos porque " allí se ocultan las responsabilidades del Estado no solo en la investigación, también de la comisión misma del delito". Según dijo, "el mensaje de Kirchner viene de alguna manera a presentar algo que creemos que se está gestando: un acuerdo llevado a cabo no solo con la dirección judía local, sino con la diplomacia iraní" para cerrar lo más rápidamente el caso. Además, apuntó hacia la dirección judía (AMIA y DAIA), al afirmar que "ha abandonado cualquier reclamo concreto y cualquier denuncia contra el aparato del Estado para satisfacer el reclamo norteamericano y de la Embajada de Israel. También están subidos a esta política de acusación de terrorismo internacional", apuntó Ginsberg. "Quieren tapar la responsabilidad local del Estado argentino. Kirchner fue a buscar a Naciones Unidas el apoyo de otros países del mundo para que le sostengan las espaldas y quede totalmente tapada la propia responsabilidad del Estado argentino en la comisión de este crimen", concluyó la dirigente judía.

PRENSA OBRERA Nº 1011 – JUEVES 27-09-07
“Kirchner pone la causa de la AMIA al servicio de la guerra”
DECLARACIONES DE LAURA GINSBERG
En declaraciones a radio América, Laura Ginsberg sostuvo que "no estamos para nada satisfechos con el discurso del presidente Kirchner en Naciones Unidas". Denunció que Kirchner intenta "llevar el reclamo al orden de lo jurídico a nivel internacional, cuando ya sabemos a nivel nacional, la vía jurídica que se transitó en estos 13 años ha sido un fracaso absoluto". "La propuesta de Kirchner, advirtió, es reducir la importancia y relevancia política de este crimen a una expresión jurídica".
En otro orden, lamentó "este beneplácito y esta casi diría satisfacción que manifiesta la dirección judía y un grupo de familiares, producto de una serie de acuerdos con el gobierno de Kirchner".
La dirigente dijo no saber si Irán "tuvo que ver o no" con el atentado, ya que "hasta que el Gobierno no abra los archivos secretos que tiene cerrados", no podrá salir a la luz este dilema.
"El presidente Kirchner ha cumplido sus acuerdos con todas las partes, con la dirección judía local, con la dirección judía internacional y con las demandas del Departamento de Estado norteamericano", aseguró.
Advirtió que "está claro que lo que está haciendo Kirchner es poner la causa AMIA al servicio de la causa internacional de la guerra y la intervención, y nada tiene que ver con la justicia".
Para Ginsberg, quien perdió a su marido en el ataque de 1994, la solución pasa por "abrir los archivos secretos y crear una comisión independiente del Estado" que investigue el caso. Y dijo que el presidente se niega a abrir los archivos porque "allí se ocultan las responsabilidades del Estado no sólo en la investigación, también de la comisión misma del delito".
Según consideró, "el mensaje de Kirchner viene de alguna manera a presentar algo que creemos que se está gestando: un acuerdo llevado a cabo no solo con la dirección judía local, sino con la diplomacia iraní", para cerrar lo más rápidamente el caso.
Además, apuntó hacia la dirección judía (AMIA y DAIA), al afirmar que "ha abandonado cualquier reclamo concreto y cualquier denuncia contra el aparato del Estado para satisfacer el reclamo norteamericano y de la Embajada de Israel. También están subidos a esta política de acusación de terrorismo internacional", opinó Ginsberg.



"El Juego Limpio" programa del periodista Nelson Castro (TN - 28/09/2007)
Vínculo del diario Clarín, para acceder al video:
http://www.clarin.com/shared/v8.1/swf/fullscreen_video.html?archivo=http://videosfla.uigc.net/2007/09/28/limpio2.flv


PTS - Partido de los Trabajadores Socialistas
Kirchner utiliza la causa AMIA al servicio de Bush y el Estado de Israel
Jueves, 4 de octubre de 2007 / PTS

A continuación entrevistamos a Laura Ginsberg, integrante de APEMIA (Agrupación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA).

¿Qué opinás de las declaraciones de Kirchner en la 62º Asamblea de la ONU?

El discurso ante la ONU coronó semanas de intensas negociaciones políticas donde se prepararon las reuniones que tanto el Presidente como Cristina Kirchner y Taiana tuvieron con el Departamento de Estado, los organismos empresarios y financieros internacionales, reuniones bilaterales con Israel, etc. Estaba prevista no sólo como gira de despedida, sino como presentación formal de la futura presidente y sus proyectos en los círculos de poder de Washington.
Cuando se acercaba la fecha y Kirchner iba a hacer su aporte para imputar a Irán, como ya había intentado hacerlo cuando la Argentina presidía el Consejo de Seguridad, la prensa nacional quiso pasar por sorprendida ante la “coincidencia” de que este reiterado intento por responsabilizar a Irán en el ataque a la AMIA tuviera lugar, justamente, en momentos en que los Estados Unidos, Francia e Israel no perdían oportunidad para señalar que no sólo buscan sancionarla sino incluso atacarla militarmente.
Su reclamo al ‘multilateralismo’ no puede entenderse como opuesto a esta política. De manera que -a diferencia de discursos del pasado- a la hora de la despedida, Kirchner volvió a usar el reclamo de esclarecimiento de la masacre de la AMIA no para promover su investigación, sino al servicio de la agresión política y militar de los Estados Unidos y del Estado de Israel en la guerra de Medio Oriente y contra Irán.
Trece años ya pasaron en los que el mismo Estado se esforzó por liquidar cualquier posibilidad de “verdad y justicia” en el tema AMIA, junto a sus socios internacionales en la ONU y locales (DAIA/AMIA). El Estado se declaró responsable del encubrimiento del criminal atentado (2005) mientras el Poder Judicial reconoció su participación en el armado de la impunidad vigente. Apelar a la solidaridad internacional para con el corrupto sistema judicial argentino, el fiscal Nisman y el juez Canicoba Corral no hace más que desmentir la supuesta “voluntad” oficial de esclarecer la verdad y condenar a los culpables.

¿Cuál es el objetivo del gobierno de Kirchner y de Cristina?

Acompañando las políticas de Bush y Olmert, el discurso de Kirchner generó un amplio arco de simpatías y apoyos que incluyen desde el Departamento de Estado y la Cancillería israelí, pasando por sus socios locales (DAIA/AMIA) y los candidatos opositores (Lavagna, Carrió, Macri, L. Murphy). Hasta D’Elía dijo estar contento y apoyarlo! El Estado de Irán ofreció un puente de plata: la colaboración de los Poderes Judiciales de ambos países para “garantizar un trato justo hacia los imputados iraníes” (Página/12 23-09-07)
En nuestra opinión, esto habla del esfuerzo compartido por todas las partes por acercar un acuerdo “estilo Lockerbie”. Nos referimos al tipo de acuerdo que en el pasado las grandes potencias impusieron a Libia a fuerza de aislamiento y bombardeos. Al igual que entonces, pretenden que Irán entregue a un país “neutral” -o a la Argentina misma- a algún iraní extraditable para imputarle la responsabilidad por el atentado.
Esta es la exigencia que, desde hace años, vienen realizando la dirección de DAIA y la AMIA, posibilidad que ya había fracasado bajo la gestión Bielsa (2003) ante nuestra denuncia de que se trataba de una maniobra del Estado argentino y de sus socios para exculparse a sí mismos y alejar aún más cualquier posibilidad de esclarecimiento y de juicio y castigo para todos los culpables.
El Presidente Kirchner, como en el pasado lo hizo Menem al momento del atentado, apela a la solidaridad internacional de los mismos Estados encubridores para, ahora, exculpar al Estado argentino y blanquear a esos mismos países socios en tantos años de complicidad y encubrimiento.

¿Qué salida plantean para avanzar en el esclarecimiento del atentado a la AMIA?

Tanto Kirchner como sus aliados de DAIA/AMIA nos llevan a una nueva frustración, como lo demuestran las mismas encuestas encargadas por ellos.
Aún para el caso poco probable de que Irán se ‘arrodille’ ante el Poder Judicial y acepte su jurisdicción, no vemos manera de “condenar” a algún imputado iraní en base al dictamen del fiscal Nisman. De manera que, como resultado del reclamado apoyo al sistema judicial y su estado de derecho, vamos camino a repetir la experiencia Telleldín-Ribelli poniendo en libertad a la futura “conexión internacional”.
Cualquiera sea el escenario, será una nueva frustración para la exigencia de ‘verdad, justicia y castigo a los culpables’ y un duro golpe para la lucha contra la impunidad de ayer y de hoy.
Esto no debería ser tolerado ni por la colectividad judía ni por la musulmana.
Nuestra exigencia es: ¡que abran los archivos secretos! Los archivos secretos pondrán en evidencia la responsabilidad del Estado argentino, así como también los vínculos que estableció con otros Estados cómplices, al menos en el encubrimiento.
Poco a poco, todos los reclamos de verdad y justicia van incorporando estas exigencias: así ocurrió con la voladura de la Fábrica de Río III, así fue en la masacre del Puente Pueyrredón y así fue a un año de la desaparición de Julio con la consigna de “apertura inmediata de los archivos secretos”.
Cuando el Poder Judicial ya reconoció su parte en el armado de la impunidad y la comisión del Legislativo se disolvió sin pena ni gloria… cuando el Poder Ejecutivo se reconoce -por decreto- “encubridor agravado” en el atentado, la perspectiva de una Comisión Independiente que incluya a organizaciones nacionales e internacionales, es la salida que planteamos para esclarecer, juzgar y castigar a todos los culpables.


apemia2002@yahoo.com.ar

Una ley que atenta contra las organizaciones sociales y políticas

LA LEY ANTITERRORISTA DE BUSH


Jueves, 21 de junio de 2007


Presentamos extractos del reportaje concedido al programa Pateando el Tablero por Laura Ginsberg, dirigente de APEMIA (Agrupación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA) y Myriam Bregman, dirigente del CeProDH con motivo de la sanción de la ley antiterrorista.


¿Cuáles son las intenciones del gobierno enviando esta ley al Congreso?

Laura Ginsberg: Es la respuesta al compromiso que el gobierno de Kirchner asumió hace tiempo con el Departamento de Estado de los EE.UU., Bush, el Estado de Israel y la dirección de la comunidad judía local e internacional, usando como excusa el atentado a la Embajada de Israel en 1992 y la voladura de la AMIA en 1994. El primer intento del gobierno lo hizo con Beliz y Pablo Lanusse en 2004, cuando hizo circular un proyecto de ley de represión de actividades terroristas y su financiación. El gobierno está muy comprometido en la lucha contra “el eje del mal” que hoy se traduce en las acusaciones contra Irán, y para eso usa como excusa el caso AMIA. Este gobierno se ha reconocido como encubridor agravado de la masacre por un decreto que el mismo Kirchner firmó en 2005. O sea que el gobierno que fue parte del encubrimiento del atentado es el mismo que dice que va a perseguir a los supuestos terroristas que pusieron la bomba. El mismo gobierno que oculta los secretos de Estado donde se sabe qué fue lo que motivó y por qué ocurrieron las dos bombas en Argentina. Nosotros repudiamos esta ley y denunciamos todos sus anteproyectos. Este gobierno está embarcado en reprimir todo tipo de organización social y política, todo tipo de manifestación de reclamo que confronte contra el Estado nacional.

Myriam Bregman: El origen de esta ley es conocida por el movimiento obrero argentino. En 1921, el gobierno de Yrigoyen instaura la figura de asociación ilícita en el Código Penal para reprimir las huelgas obreras en el sur, como cuenta Osvaldo Bayer. Hasta la utilizó la dictadura con algunos de los jóvenes de la noche de los lápices sobrevivientes, blanqueándolos bajo esta figura, utilizada tanto por gobiernos constitucionales como por gobiernos de facto para reprimir. Esta ley, mal llamada antiterrorista porque no habla de terrorismo de Estado, modifica el artículo de asociación ilícita ampliándolo. Se le agregan dos artículos nuevos donde se castiga tanto la participación en una asociación ilícita como el financiamiento con una serie de figuras, sumamente ambiguas. Uno de los artículos dice que se sancionará “disponer de armas de guerra, agentes químicos, bacteriológicos o cualquier otro tipo de medio idóneo para poner en peligro la vida o la integridad de un determinado número de personas”. Vale como antecedente que en Chile un mapuche está preso por esta ley por tener dos bidones de kerosene que llevaba para su tractor. Como es mapuche y luchaba por la recuperación de su tierra, se considera que esos dos bidones podían afectar “la integridad de otras personas”. Esta ley ya se aplica en otros lugares de América latina. Otro de los artículos dice que “se impondrá una pena de 5 a 20 años a aquel que tomare parte de una asociación ilícita, cuyo propósito sea mediante la comisión de delitos (aunque no dice cuáles)… aterrorizar a la población u obligar a un gobierno o a una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo”. Acá podría ser incluido una marcha contra el FMI porque es un organismo internacional o contra la visita de Bush. Por la ambigüedad de su redacción, cualquiera puede ser incluido.
¿Qué es el terrorismo para esta ley?
LG: Para esta ley el terrorismo tiene una definición tan amplia e indefinida que hasta podría abarcar a la Asamblea de Gualeguaychu o a las organizaciones de desocupados. La ley no define ni precisa el delito terrorista. Es un avasallamiento a los derechos constitucionales, porque siempre que se comete un delito se trata de precisar qué tipo de delito es, limitarlo por las características que tiene, aplicar una pena que se especifica cuál es. Pero esta ley faculta para que se pueda aplicar ante cualquier intento de confrontar con las políticas del gobierno nacional. Lo que más me preocupa es que se utiliza como excusa la causa AMIA. Nosotros pensamos que todas las leyes obtenidas después de la bomba en la AMIA no son casualidad. Hubo una ley del arrepentido que se sancionó, y que sirvió para dejar libres a la primera cadena de responsables locales de la comisión del atentado. A partir de eso también se pudo legislar sobre los testigos de identidad reservada, que nunca sabemos para qué fines se utilizan. Desde hace casi dos años el fiscal encargado de ubicar la conexión internacional del atentado a la AMIA, que no se pudo ubicar durante 13 años, escribió un informe muy frondoso dando la identidad del supuesto terrorista que se inmoló en la AMIA. Este informe no duró ni 48 horas. Pero dio pie para que un año después, a medida de las demandas de Bush, se elaborara un informe que acusaba a Irán por el atentado a la AMIA. Todos estos antecedentes vinculados a la impunidad del caso AMIA son los que determinaron que hoy tengamos esta ley, votada entre gallos y medianoche.

MB: Nuestro país ya conoce este tipo de leyes. En 1974, el gobierno peronista (con Perón en vida) modifica el Código Penal introduciendo la coacción agravada, utilizando como excusa una acción del ERP y “la subversión”. Muchas organizaciones lanzaron una campaña de denuncia sobre sus efectos sobre los luchadores. Inmediatamente incorporada esa nueva figura se castigó a los trabajadores de Matarazzo, que estaban en huelga con toma de fábrica. Hoy esta ley castiga con penas de 5 a 20 años al que financiare a las organizaciones terroristas. Pero es tan ambigua que podría contemplar desde la promoción de un fondo de huelga hasta una rifa en apoyo a un conflicto. Hace poco se estableció el fallo de un juez que dijo que la única manifestación que está permitida es votar y las demás no son constitucionales. Ya hay jueces muy molestos por las movilizaciones.

LG: Con esta ley ni siquiera queda claro que sea necesaria la manifestación de una conducta armada como en la década del ’70. Con sólo tener organizado un plan de acción “para propagar el odio étnico, religioso o político” o “estar organizado en redes internacionales” es suficiente para ser encuadrado por “asociación ilícita”. Es un ataque contra cualquier modo de organización social y política. El tema del financiamiento hasta sería secundario porque se sanciona al que financia, se cometa el delito o no. Este gobierno se presenta como un defensor de los derechos humanos pero ya demostró que en el ámbito de la lucha por el castigo a los genocidas de la dictadura, así como en el esclarecimiento de la masacre de la AMIA, ha fracasado. El gobierno está asociado con los Estados que promueven la lucha contra el “terrorismo internacional”, inclusive por manifestaciones que hicieron funcionarios del gobierno de EE.UU. que estuvieron en el mes de febrero. Esta ley es lo que faltaba para que Kirchner pudiera integrar lo que se conoce como la Iniciativa Global para Combatir el Terrorismo Nuclear. El matrimonio Kirchner se alinea con EE.UU. y lo utiliza de manera doble: para reforzar sus compromisos internacionales y al mismo tiempo para tener un instrumento legal para reprimir.

¿Esto es parte del doble discurso del gobierno de Kirchner?

MB: Pese a lo que diga Kirchner, se mantiene la impunidad. En la causa AMIA se niega a abrir los archivos porque están implicados policías, FF.AA. y servicios secretos internacionales. Son las mismas trabas que ponen en la causa de Julio López. Parece un modus operandi de la policía para encubrir. La semana pasada una testigo que estaba bajo el sistema de protección del gobierno provincial fue secuestrada. La compañera denunció a los dueños de la prensa gráfica de La Plata (su marido era obrero gráfico y fue desaparecido trabajando en el diario El Día), tenía importantes audiencias en el juicio por la verdad, fue secuestrada y golpeada, y cuando la capturaron le pidieron el aparato que le da la policía para protección y seguimiento de testigos. Una total connivencia policial. La impunidad que se desprende del caso López sólo genera más impunidad.

¿Qué podrías decir a modo de conclusión?

LG:
El 18 de julio se cumplen 13 años de la masacre de la AMIA. No hay ningún preso ni procesado. Se insiste en perseguir una conexión internacional que durante 13 años no se pudo encontrar. Pero el 18 de julio va a haber un acto oficial en la puerta de la AMIA donde estarán los dirigentes de la comunidad judía local, dirigentes del comité judío americano y funcionarios del gobierno. Todos saludarán esta ley antiterrorista y felicitando a Kirchner. Usan la masacre de la AMIA como excusa para reprimir a los luchadores sociales. Desde APEMIA repudiamos esta ley y convocaremos, junto a organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos, a un acto de conmemoración y denuncia para repudiar este tipo de manipulación que se hace de un crimen encubierto por el conjunto del aparato del Estado argentino.

Laura Ginsberg sobre el Proyecto de Ley Antiterrorista

Publicado en "La Verdad Obrera" - PTS 08/Marzo/07
"Kirchner impulsa una nueva legislación
para reprimir las libertades democráticas"
Reproducimos la entrevista a Laura Ginsberg, dirigente de APEMIA.
Fuente: LVO 225


¿Qué opinás del proyecto de ley antiterrorista elaborado por el gobierno?
Desde APEMIA repudiamos y rechazamos este proyecto de ley propuesto por el propio Kirchner que nada tiene que ver con el esclarecimiento de la masacre de la AMIA, sino con la manipulación de este crimen para implementar una legislación dirigida a reprimir las libertades públicas y el derecho de organización. A principios de 2004 nuestra organización recibió un paquete de iniciativas del gobierno que incluía un borrador de ley antiterrorista elaborado desde el Ministerio de Justicia por Beliz y Lanusse, y un decreto que proponía la intervención de las FF.AA. en problemas de seguridad interior. Más tarde el senador del PJ Pichetto presentó otro proyecto. Estos textos fueron una base para el proyecto de Kirchner, con una diferencia: el gobierno todavía no podía definir la figura del terrorista, aunque proponía algunas modificaciones al Código Penal. El proyecto de Kirchner avanza sobre el tema del terrorismo con una definición tan amplia que hasta afecta el espíritu del Código Penal, que es específico en cuáles son los delitos y qué penas reciben. Terrorista puede ser aquel que se organiza en redes internacionales o aquel que comete delitos, aunque el proyecto no define qué clase de delitos, que puede tener la intención de modificar la política de organismos internacionales o del propio gobierno. Es una definición tan amplia y ambigua que puede entrar cualquiera que se organice y salga a la calle para defender sus derechos, para hacer reclamos al gobierno o para forzarlo a que modifique su política. También prevé sanciones para el que financie a una organización terrorista, independientemente que dicha organización cometa o no un delito. Es un proyecto reñido con las demandas que hacen a la desaparición de López, el secuestro de Gerez, el castigo a los genocidas de la dictadura, los crímenes de la Triple A, el gatillo fácil, etc.
¿Qué relación encuentran entre el proyecto de ley antiterrorista y la llamada "Iniciativa Global para Combatir el Terrorismo Nuclear".
En la reciente visita de Burns, Shannon y González, funcionarios de alto rango del gobierno de Bush, ellos invitaron a Kirchner a formar parte de esta Iniciativa de los países del G8, orientada a luchar contra el supuesto terrorismo nuclear iraní. Los compromisos asumidos por Kirchner alineándose con las políticas de Bush, el Estado de Israel y los dirigentes de la comunidad judía regional finalmente dieron este resultado, ubicando a la Argentina junto a EE.UU. en función de sus intereses en Medio Oriente. D’Elía tiene un problema grave para defender a Irán sin denunciar el rol del gobierno de Kirchner. Hay una contradicción entre la defensa de Irán respecto de la agresión norteamericana y la defensa del gobierno de Kirchner que promueve políticas en ese sentido. Para integrar esta Iniciativa Bush exige la sanción de la ley antiterrorista. A diferencia del pasado, el gobierno cuenta con apoyos muy fuertes para sancionar esta ley: todos los partidos del orden parlamentario, organismos de derechos humanos como el CELS y las Madres, los dirigentes de la DAIA y la AMIA y las autoridades de la Iglesia católica. Kirchner asumió el compromiso de producir legislación al servicio de EE.UU. y la guerra en Medio Oriente, y al mismo tiempo afectar las libertades democráticas de los sectores populares. En este sentido también vale destacar las futuras modificaciones a la ley de inteligencia nacional en el marco de la solución amistosa ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Dichas modificaciones están muy por detrás de la actual ley vigente del gobierno de De La Rúa, ya que faculta al gobierno a hacer uso y abuso de los secretos de Estado, tanto que ni siquiera los jueces tendrían acceso a ellos. Son modificaciones en la legislación que van en un único sentido: reforzar los secretos de Estado para seguir cometiendo crímenes contra la población.
¿En qué medida estas políticas contribuyen a esclarecer el atentado a la AMIA?
En realidad el Estado argentino quiere sacarse de encima el tema AMIA y entregarlo al servicio de la guerra en Medio Oriente, como lo denunciamos el 18 de julio pasado. La causa AMIA es utilizada como excusa para sancionar el proyecto de ley antiterrorista al igual que la modificación de la ley de inteligencia nacional. El gobierno se esmera blindando el secreto de Estado, creando nueva legislación, para contar con más herramientas y así bloquear más el acceso a la información secreta que maneja. Desde ya que esta política excede la causa AMIA. Tanto el alineamiento con el imperialismo como la producción de nueva legislación atentan contra cualquier posibilidad de esclarecer el crimen y nada aportan para castigar a los culpables. Los mismos países que hoy aprietan al gobierno de Kirchner con sus Iniciativas contra el Terrorismo Nuclear son los que inmediatamente después del atentado en 1994 pusieron sus servicios secretos a investigar. Son los países que encubren las responsabilidades criminales del Estado argentino y orientan a Kirchner en la proyección de políticas comunes a futuro. Esta relación ha sido determinante para el lugar que ocupa la Argentina en el contexto de las naciones. Aunque parezca maniqueo, EE.UU., que de hecho maneja el Consejo de Seguridad de la ONU, necesita que otro país haga la acusación de terrorismo, entonces delega en Argentina esta función, como el pedido del fiscal Nisman contra los funcionarios iraníes, para así arrogarse el papel de defensores de la justicia.
¿Qué propuestas levantan para frenar el proyecto de ley antiterrorista y avanzar en el esclarecimiento de la masacre de la AMIA?
La única posibilidad para esclarecer el atentado a la AMIA es abrir todos los archivos secretos y hacer pública la documentación que el Estado oculta, poniéndola en manos de una comisión investigadora independiente. Sólo de esta forma será posible saber quiénes fueron los responsables y que haya castigo a los culpables. Esto es lo que Cafiero y D’Elía evitan plantear. El Estado argentino está implicado en el encubrimiento y en la criminalidad. Todos los países que hoy acompañan a la Argentina son socios en el encubrimiento del crimen. Y para frenar el proyecto de ley antiterrorista debe haber un fuerte compromiso de todas las organizaciones sociales, políticas, de derechos humanos, mediante un pronunciamiento conjunto que denuncie esta política oficial. Es imprescindible alertar a la población porque el Estado va a disponer de un instrumento para reprimir y limitar las libertades democráticas en nombre del ataque a la AMIA. Para frenarlo, hace falta una respuesta contundente con la movilización popular.